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Jordi Alemany | Liderazgo Humanista

Autoliderazgo es la palabra que menos se usa en los programas de management y la que más determina si el resto funciona. Antes de liderar a nadie, tienes que poder liderarte a ti mismo, y sin embargo casi ningún directivo ha recibido una sola hora de formación específica en autoliderazgo.

En 21 años dentro de multinacionales y 11 acompañando a mandos intermedios de 20 países, he visto el mismo patrón repetirse: se asciende a alguien por sus resultados individuales, se le da un equipo, y se asume que sabrá gestionarse a sí mismo bajo presión. No se hereda por ascenso. Se entrena, o se sufre su ausencia.

Gallup lleva años documentando que el compromiso de un equipo depende en gran medida de su mando directo, y ese mando solo puede sostener a su gente si primero se sostiene a sí mismo. No es un concepto de autoayuda. Es la base operativa de cualquier liderazgo que aspire a durar más de dos trimestres.

Sin esa base, gestionas reaccionando. Con ella, gestionas decidiendo. La diferencia entre esos dos verbos es la diferencia entre un equipo que confía en su jefe y otro que solo lo tolera.

autoliderazgo en mandos intermedios

Qué es exactamente el autoliderazgo

El autoliderazgo es la capacidad de dirigir tu propia conducta, emociones y decisiones antes de intentar dirigir las de otros. No es control emocional entendido como reprimir lo que sientes. Es saber leer lo que te pasa, entender de dónde viene, y decidir con esa información en lugar de reaccionar a ciegas.

Por qué importa más que cualquier curso de gestión de equipos

Puedes memorizar todas las técnicas de feedback y delegación del mundo, pero si no tienes autoliderazgo las aplicarás mal en el momento en que más las necesites: bajo presión. El autoconocimiento emocional es el primer bloque del autoliderazgo, y sin él, cualquier técnica se derrumba en cuanto sube la temperatura de la sala.

Las señales de que te falta esta base

Reaccionas antes de pensar. Delegas mal porque no confías ni en ti ni en tu equipo. Te cuesta poner límites porque decir que no te genera más ansiedad que decir que sí a todo. Y cuando el equipo te mira buscando calma, tú eres quien más nervioso está en la sala.

Cómo se entrena el autoliderazgo en la práctica

Se entrena con lo mismo que cualquier otra competencia: práctica deliberada sobre casos reales, no con una charla motivacional de una tarde. En el programa de liderazgo para mandos intermedios trabajamos el autoliderazgo como el primer módulo, antes de tocar nada de gestión de equipos, porque sin esa base lo demás no se sostiene.

El autoliderazgo no es la parte blanda del liderazgo. Es la parte que sostiene todo lo demás, y la que casi nadie se para a entrenar hasta que ya está agotado.